Tras el paro general causado por la pandemia de COVID-19, los empresarios del sector forestal solicitan el oportuno apoyo de las autoridades gubernamentales para su reactivación y reimpulso

La Cámara Forestal Dominicana (CFD), conformada por grandes y pequeños empresarios que desarrollan la ardua tarea de plantar árboles maderables en todo el territorio nacional, solicitan al poder ejecutivo la reactivación de este golpeado sector, y cumpla con las promesas de reimpulso que el presidente Luis Abinader le ofreció en su campaña de 2016.

A raíz de la pandemia de COVID-19, el desenvolvimiento habitual de este sector se ha visto afectado debido a la imposibilidad de reactivar sus operaciones, esto, debido a que, por motivos electorales, le fueron detenidas sus actividades en el mes de mayo de este año, en adición a la situación pandémica actual.  Durante años, el sector forestal ha tenido innumerables limitaciones pese a la importancia que tiene para el desenvolvimiento económico del país, y hasta el presente, los gobiernos no han tomado la iniciativa de robustecerlo, pues la visión política de los últimos años no ha estado a la par de este interés, razón por la cual, se espera que las nuevas autoridades asuman esta vieja deuda y compromiso.

 “Uno de los grandes problemas que enfrenta el sector forestal es la falta de garantías por parte del Estado, pues además de la falta de incentivos y trabas permanentes para poder operar, tampoco se evita la importación de madera, cuando el país tiene más del 60% de su territorio con vocación forestal, sin embargo, no ha sido posible aprovechar esta ventaja competitiva por falta de voluntad política”, afirmaron los miembros de la Junta Directiva de esta Cámara.

Dentro de las expectativas de la Cámara Forestal, se espera que en la política pública del nuevo gobierno se considere a este importante sector como eje de la economía y de las cuentas nacionales, considerando el hecho de que esto puede influir directamente en la reducción de US$400 mil millones en importaciones al año, al igual que en la creación 1.2 empleos fijos por cada manejo de hectárea, además de ayudar en la restauración de las más de 600 mil hectáreas de áreas de recarga hídrica, y reconocer la necesidad del sector profesional como gestor del mismo, con la implementación de acción al sector científico.

El gremio junto a la Asociación Nacional de Profesionales Forestales (ANPROFOR), está en disposición de contribuir para desarrollar un plan de acción y ejecutar este proyecto. Hoy existen más de 800 planes de manejo de bosques naturales registrados en el Ministerio de Medio Ambiente y ubicados en las áreas de bosques productivos en San José de las Matas, Restauración, Jarabacoa y Santiago Rodríguez, Monte Plata y Cotuí, sin embargo, el sector se encuentra detenido, sin posibilidad de producir debido a la paralización impuesta por las autoridades anteriores, afectando así a miles de dominicanos que dependen de esta industria para su sustento.

Manejo forestal sostenible

Los empresarios forestales manifiestan su compromiso con el cumplimento de las regulaciones existentes, esto, con el fin de evitar el manejo inapropiado de las siembras de recursos maderables y en respeto a las normativas y leyes aplicables por la autoridad competente. Los miembros de la Cámara Forestal comparten la visión de fomentar un manejo forestal sostenible, método que se da, cuando se fortalecen las alianzas publico/privadas para el buen uso de los recursos naturales.

El manejo forestal sostenible genera servicios ecosistémicos como la recuperación de cuencas hidrográficas, la protección de flora y fauna vinculadas al proceso fomenta una mejor calidad de vida y promueve el empleo rural, garantiza el incremento de la cobertura boscosa a nivel nacional, incide en la economía generando madera de producción local, y otros servicios que aporta el bosque, para satisfacer la demanda de más de 217 pequeñas industrias de procesamiento primario con capacidad de procesar unos 250,000 m3 para la construcción y mueblería.

En la actualidad hay más de 100 mil hectáreas de bosques plantados en el país, capaces de producir más de 800 mil metros cúbicos de madera por año a través del abastecimiento que ofrecen unas 6,500 medianas y pequeñas fincas del sector forestal, sin embargo, hoy se importan entre 180 a 200 millones de dólares en productos maderables por año, según datos oficiales. Países como Suecia, que poseen planes de manejo forestal sostenible, hoy son grandes exportadores, y en República Dominicana se consumen derivados de la madera traídos de esos bosques.

En los bosques dominicanos, se produce una materia prima de alta calidad con estándares aptos para su consumo nacional e internacional, al mismo tiempo que se preserva el entorno y reducen las emisiones de CO2 a partir de la reforestación que se realiza después de cada corte. En América Latina, países como Chile, con un pino norteamericano, se ha convertido en un gran exportador de madera para todo el mundo gracias al apoyo estatal, sin embargo, los dominicanos consumen, en gran mayoría, la madera y el papel que proviene de Estados Unidos, teniendo suficientes herramientas para producirlo localmente.